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La Biblia es buena literatura, pero ademas es la palabra inspirada de Dios. Así como el Espíritu Santo estuvo presente cuando se escribieron las Escrituras, también debe estar presente cuando leemos la Biblia. Es cierto que podemos leerla sin la guía del Espíritu Santo y no obstante aprender ciertas cosas sin embargo, nunca encontraremos la clave de la verdad y la aplicación de la palabra de Dios hasta tanto pidamos al Espíritu Santo que abra nuestras mentes y nos revele su verdad. Cada día, al comenzar a leer, oremos pidiendo que el Espíritu Santo de Dios nos ayude a entender lo que leemos y a aplicarlo a nuestra vida.

Aparte un tiempo definido cada día para leer la Biblia. Lo ideal es al comenzar el día. Considere ese momento una cita con Dios y sea fiel a esa cita. No importa como se sienta, lea la Biblia todos los días. Ella siempre tiene un mensaje para quien lee.

Lea la escritura poniendo toda su atención, sin dejarse apresurar por las limitaciones del tiempo que haya prefijado. Sumérjase profundamente en la palabra de Dios y deje que las personas, los acontecimientos y las enseñanzas se conviertan en algo vivo.

Utilice herramientas de ayuda, como por ejemplo comentarios, concordancias, diccionarios Bíblicos y Mapas. Estos materiales enriquecerán su estudio, pero no permita que ocupen el lugar que le corresponde a la Biblia.

No se preocupe si no entiende algunos pasajes. A veces al continuar leyendo o consultar material de ayuda, el panorama se aclara. Aun hoy día los teólogos y otros eruditos siguen debatiendo el significado de ciertas declaraciones y eventos de la Biblia. Dependa del Espíritu Santo para que lo guié a un mejor y mas profundo entendimiento de Dios y de su palabra.

Tenga un cuaderno de notas o un diario de sus lecturas. Registre allí lo que lee y todas las observaciones y pensamientos que surgan durante la lectura. Escribir en sus propias palabras lo que ha leído, le ayudara a recordar la palabra de Dios y a aplicarla en su vida cotidiana.

Como hemos mencionado, leer toda la Biblia comenzando en Génesis y terminando en Apocalipsis no es el mejor método. De esta forma le llevaría un largo tiempo llegas a la vida y ministerio de Jesucristo en los Evangelios. Una lectura equilibrada requiere que leamos el Antiguo y Nuevo Testamento. Aquí ofrecemos cinco maneras de leer toda la Biblia.

  1.  Coloque un marcador en tres lugares de la Biblia: Génesis, Job y Mateo. Leyendo un capitulo por día de cada una de esas secciones, usted leerá una vez el Antiguo Testamento y dos veces el Nuevo Testamento en unos 18 meses.
  2. Lea un capitulo de la Biblia por día, y habrá leído toda la Biblia en 3 años y tres meses.
  3. Lea tres capítulos de la Biblia de lunes a sábado y cinco capítulos los domingos, y habrá completado la lectura de la Biblia en menos de un año.
  4. En enero y febrero lea desde Génesis a Deuteronomio. En marzo y abril lea todo el Nuevo Testamento. En mayo y Junio lea de Josue hasta Ester. En Julio y Agosto, desde Job hasta Cantares. En Septiembre y octubre, lea otra vez todo el nuevo testamento. En noviembre y diciembre, desde Isaias hasta Malaquias.
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